La bici robada y la bici culpable: siete películas para ver durante el Giro
La bici robada y la bici culpable: ocho películas para ver durante el Giro
Esta semana ha arrancado el Giro de Italia. Veintiún días de carrera, tres mil kilómetros entre Bulgaria y Roma, y un final previsto el 31 de mayo. Pero antes de ser un deporte, la bicicleta fue cine. Antes de ser metáfora de esfuerzo, fue otra cosa muy distinta: un termómetro moral. Lo descubrieron los italianos en la posguerra y lo confirmó un español pocos años después. Estas son las ocho películas que hay que ver mientras dura el Giro, y dónde encontrarlas hoy en España.
La posguerra italiana: la bici como dignidad arrebatada
Antes del Giro hubo neorrealismo. Y antes del neorrealismo hubo una posguerra que dejó a Italia con tantas ruinas físicas como morales. De Sica y Rossellini convirtieron la cámara en un instrumento de diagnóstico social, y la bicicleta —humilde, doméstica, indispensable— en su símbolo más cargado.
🎬 Ladrón de bicicletas (Vittorio De Sica, 1948)
Antonio Ricci consigue por fin un trabajo después de meses parado: pegar carteles por Roma. Para hacerlo necesita una bici. La saca del Monte de Piedad empeñando las sábanas de su mujer. El primer día se la roban. Lo que sigue son noventa minutos de un padre y un hijo recorriendo Roma en busca de un objeto que ya nunca aparecerá. Película fundacional del cine europeo moderno.
Disponible en: FlixOlé · Movistar Plus+ Ficción Total · Prime Video
🎬 Roma, ciudad abierta (Roberto Rossellini, 1945)
Tres años antes que De Sica, Rossellini ya había abierto el camino. Roma bajo ocupación nazi, una ciudad rota filmada como un cuerpo herido, gestos cotidianos que adquieren peso trágico. Anna Magnani corriendo por la calle es uno de los planos más recordados del siglo XX.
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🎬 Umberto D. (Vittorio De Sica, 1952)
De Sica vuelve a la dignidad arrebatada con la historia de un jubilado que la posguerra ha dejado sin pensión digna y que solo conserva, como compañía, a un perro pequeño llamado Flike. La película más austera y desolada del neorrealismo italiano.
Disponible en: FlixOlé · Movistar Plus+ Ficción Total · Prime Video
La respuesta española: la bici culpable
En 1955, ocho años después de Antonio Ricci, un cineasta español hizo algo que en plena dictadura parecía imposible: dialogar de tú a tú con el neorrealismo italiano.
🎬 Muerte de un ciclista (Juan Antonio Bardem, 1955)
Una pareja burguesa que vuelve de un encuentro adúltero atropella a un ciclista en una carretera de las afueras de Madrid. Lo dejan tirado en la cuneta y se marchan: parar significaría hacer pública su relación. El ciclista muere. Lo que la película disecciona durante hora y media no es la culpa del adulterio, sino algo peor: la indiferencia de la burguesía española frente a los cuerpos de los pobres. Premio FIPRESCI en Cannes.
Si De Sica filmó la bici como propiedad arrebatada, Bardem la filmó como propiedad atropellada. Misma máquina, dos clases sociales mirándose en el mismo objeto.
Disponible en: FlixOlé · Movistar Plus+ · Prime Video
La bici de la infancia
El neorrealismo se acabó. Las posguerras también. La bici siguió rodando por las pantallas italianas, pero con un sentido distinto: ahora era memoria.
🎬 Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988)
El pequeño Salvatore recorre un pueblo siciliano en una bici demasiado grande para él, y esa bici es la juventud entera. Tornatore la filma como Spielberg filma las bicicletas de E.T.: como la posibilidad física de la infancia.
Disponible en: Filmin · Movistar Plus+ · Prime Video · Acontra Plus · Rakuten TV
Mención fuera de catálogo: Pane e tulipani (Silvio Soldini, 2000) merecería estar en esta lista. Una ama de casa olvidada por su familia en una gasolinera termina en Venecia, viviendo sola y moviéndose por la ciudad en una bici vieja que se convierte en la imagen más exacta de la libertad cotidiana del cine italiano contemporáneo. No está en streaming en España ahora mismo, pero merece la pena buscarla.
La continuidad: dos ruedas a motor
El italiano de cine se mueve por su ciudad sobre dos ruedas, motorizadas o no, y mira. Esa elección formal lo distingue del cine americano —donde todo el mundo conduce— y del británico —donde todo el mundo camina—.
🎬 Caro Diario (Nanni Moretti, 1993)
Moretti recorre Roma en su Vespa durante toda la primera parte de la película. Planos largos, cámara siguiendo el manillar a la altura de los ojos del director. La velocidad justa para mirar las cosas sin tener que detenerse.
Disponible en: Filmin · Prime Video
🎬 La gran belleza (Paolo Sorrentino, 2013)
Jep Gambardella moviéndose por Roma a horas imposibles. Sorrentino retoma la tradición italiana de filmar la ciudad desde la altura del peatón distinguido, no del coche. Oscar a mejor película de habla no inglesa.
Disponible en: Filmin
El Giro entra en Roma el 31 de mayo
Tienes veintitrés días por delante. Es exactamente el tiempo que necesitas para reverlas todas, una al día, en el orden que prefieras. Empezando por Antonio Ricci empujando su bici por Roma 1948 y llegando hasta Jep Gambardella mirando la ciudad desde su balcón. Cuando termines la última, el pelotón estará entrando por la Via dei Fori Imperiali. Las dos cosas —el cine y la carrera— hablan del mismo país y del mismo objeto. Solo que la una lo cuenta en pasado y la otra ocurre delante de tus ojos.
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